Las familias marroquíes residentes en Túnez enfrentan incertidumbre ante el próximo inicio del año escolar el 15 de septiembre. La preocupación surge por el aumento del costo de vida y los gastos de matrícula, agravados por la suspensión de la ayuda financiera que proporcionaba el Consulado General del Reino de Marruecos. Esta ayuda, tradicionalmente ofrecida en esta época del año, era un alivio importante para las familias. Ahora, exigen la reanudación de este apoyo económico e incluso un aumento en su valor. Buscan mitigar la carga financiera que implica la educación de sus hijos en Túnez. La situación pone de manifiesto las dificultades económicas que enfrentan los marroquíes que residen en el país vecino. Se espera una respuesta de las autoridades consulares a estas demandas.