Chefchaouen, conocida como la "ciudad azul" de Marruecos, está experimentando un aumento significativo de la inversión china en los últimos diez años. Este interés se intensificó tras la recreación de sus calles y callejones en un parque turístico en Harbin, China, incrementando el atractivo de la ciudad para los turistas chinos. Lo que antes era una simple parada para fotografías se ha convertido en un destino turístico clave y un imán para la inversión. La inversión china se está expandiendo en la ciudad antigua, impactando en la producción local. Este flujo de capital sugiere una creciente relación económica entre Marruecos y China, específicamente en el sector turístico y de desarrollo urbano en Chefchaouen. La ciudad está dejando de ser una simple atracción turística para convertirse en un centro de inversión estratégica.