Los productores de pollo en Marruecos acusan de "inundación intencionada" del mercado, alegando que la abundancia de producción no es fortuita. Denuncian una manipulación de precios que perjudica a los criadores. La Federación Interprofesional del Sector Avícola (Fisa) rechaza estas acusaciones, defendiendo la situación como resultado de una alta producción. La Asociación Nacional de Criadores de Pollo ya había expresado su preocupación por la crisis que atraviesa el sector. La caída de los precios en las granjas ha generado tensiones entre los profesionales del sector. La controversia se centra en determinar si la sobreoferta es un fenómeno natural o una estrategia deliberada para deprimir los precios.