Las autoridades marroquíes están filtrando a los jóvenes que viajan hacia el norte del país, específicamente hacia Ceuta y Melilla. Esta medida busca frenar el aumento de personas que intentan llegar a estas ciudades autónomas españolas. La estación de Casablanca-Voyageurs ha sido particularmente afectada, con un gran número de jóvenes dirigiéndose a Tánger como punto de partida hacia Fnideq y Ceuta. La acción refleja un intento de controlar el flujo migratorio y evitar dinámicas de aglomeración en la frontera. La medida se enmarca en un contexto de tensiones migratorias y un esfuerzo por gestionar las fronteras de manera más efectiva. Médias24, un importante medio de información económica marroquí, reportó la noticia. El objetivo principal es evitar incidentes y regularizar el tránsito de personas a la región.