Mateusz Morawiecki reaccionó por primera vez tras su encuentro con Jarosław Kaczyński, expresando sorpresa por la presencia de Jacek Sasin en la reunión, la cual esperaba que fuera solo entre ambos. Reveló que propuso renunciar a su cargo de vicepresidente del partido como parte de un acuerdo. Morawiecki también indicó que estaba dispuesto a hacer otras concesiones para resolver la situación. Sus declaraciones sugieren tensiones internas dentro del partido gobernante. El ex primer ministro manifestó su esperanza de que prevalezca el sentido común. Esta revelación abre un nuevo capítulo en la reciente crisis política que afecta a Polonia. La situación permanece fluida a la espera de una respuesta oficial.