El Primer Ministro polaco, Mateusz Morawiecki, ha presentado los cinco pilares fundamentales de su nueva política migratoria, enfatizando la “asimilación incondicional” como elemento central. Esta política busca integrar a los inmigrantes en la sociedad polaca, aunque con la exigencia de adoptar plenamente los valores y costumbres del país. Los detalles específicos de estos cinco pilares aún no se han revelado completamente, pero se espera que incluyan medidas relacionadas con el aprendizaje del idioma polaco, el reconocimiento de las cualificaciones profesionales y la integración en el mercado laboral. La declaración de Morawiecki refleja una postura firme sobre la inmigración, priorizando la cohesión social y la preservación de la identidad nacional. La medida ha generado debate sobre el significado de una "asimilación incondicional" y sus posibles implicaciones para los derechos de los inmigrantes. Se anticipa que la implementación de esta política será objeto de escrutinio por parte de organizaciones defensoras de los derechos humanos.