Los seguidores de Evo Morales han suspendido temporalmente sus protestas contra el gobierno de Luis Arce, aunque aseguran que se trata de una pausa estratégica. Según declaraciones de líderes sociales, el objetivo es reorganizarse y prepararse para continuar las movilizaciones. La decisión se basa en la percepción de que el gobierno actual no ha logrado abordar eficazmente los problemas existentes en el país. No se ha especificado la duración de esta pausa ni las próximas acciones concretas. Los manifestantes buscan presionar al gobierno para que responda a sus demandas, las cuales no han sido detalladas públicamente en esta instancia. La suspensión de las protestas busca optimizar la estrategia de presión hacia el ejecutivo.