El macizo del Mont Blanc se encuentra actualmente inaccesible por sus tres rutas principales debido a las extremas temperaturas registradas este verano. El calor ha debilitado significativamente los glaciares y las paredes rocosas de la montaña, incrementando el riesgo de desprendimientos. Las autoridades han cerrado temporalmente los accesos para garantizar la seguridad de los alpinistas y excursionistas. Los expertos señalan que esta situación es consecuencia del cambio climático y las olas de calor cada vez más frecuentes. Se espera que la montaña sea reabierta una vez que las condiciones mejoren y se evalúe la estabilidad de las rutas. Esta inusual medida subraya la vulnerabilidad de los ecosistemas de alta montaña ante el calentamiento global.