El ex presidente del capítulo de la banda motera "Mongols" en el Territorio del Norte australiano ha sido sentenciado a 10 años de prisión por tráfico de drogas. La condena se basa en grabaciones telefónicas secretas que revelan su participación en acuerdos de drogas interestatales. Las conversaciones evidencian su rol en el suministro de metanfetamina valorada en casi 800.000 dólares australianos a consumidores en toda la región del Top End. La investigación policial logró desmantelar una red de distribución de esta sustancia ilícita. Las pruebas presentadas en el juicio fueron cruciales para la determinación de la pena. La sentencia busca disuadir actividades similares y reforzar la lucha contra el narcotráfico en el territorio. Se espera que esta condena tenga un impacto significativo en las operaciones de la banda motera en la región.