Durante la primera mitad de 2026, las autoridades migratorias de Mongolia deportaron a 465 ciudadanos extranjeros de 33 países, prohibiéndoles la reentrada al país. Estas deportaciones se debieron principalmente a violaciones de las regulaciones de visado, incluyendo la sobreextensión de permisos de residencia y la realización de actividades no autorizadas. Las inspecciones, tanto planificadas como no planificadas, revelaron que el 46.1% de las infracciones se relacionaron con la permanencia ilegal por vencimiento de la visa y un 41.3% con la falta de solicitud de permiso de residencia. La mayoría de los infractores (91.1%) estaban vinculados a organizaciones que los habían invitado, seguidos de individuos (8.6%) y particulares (0.2%). Las autoridades impusieron multas a 8,627 extranjeros y emitieron requerimientos a 27 empresas para corregir las infracciones. En comparación con el año anterior, se observó un aumento del 25.1% en el número de extranjeros involucrados en infracciones.