El Parlamento de Mongolia debate una enmienda a la Ley de Control del Tabaco, presentada en septiembre de 2025 por 76 diputados. La propuesta incluye regulaciones más estrictas sobre los cigarrillos electrónicos, detallando definiciones y limitaciones. Algunos legisladores denuncian que las modificaciones fueron influenciadas por intereses de importadores de tabaco tradicional, buscando un mayor control sobre el mercado. Los promotores de la ley, por su parte, argumentan que existen fuertes intereses en el sector tabacalero, incluyendo funcionarios de alto rango, que buscan retrasar o bloquear su aprobación. La diputada M. Narantuyaa-Nara expresó su apoyo a la ley en principio, destacando la importancia de prevenir la adicción en jóvenes y aumentar los impuestos al tabaco. Sin embargo, criticó la prohibición de sabores y aromas en los cigarrillos electrónicos, argumentando que restringe la libertad de elección de los adultos y no aborda eficazmente el problema del consumo juvenil. Señaló que la ley podría perjudicar a mujeres que buscan alternativas menos dañinas al tabaco tradicional.
