El director ejecutivo de Mondelez, Dirk Van de Put, reconoció que la compañía continúa operando en Rusia y, consecuentemente, contribuye a financiar la guerra en Ucrania a través del pago de impuestos al gobierno ruso. La empresa, un conglomerado alimentario estadounidense con presencia global, incluyendo la República Checa, defiende su decisión de permanecer en el mercado ruso. A pesar de ello, admite que sus operaciones implican un apoyo financiero indirecto al Kremlin. Mondelez no ha anunciado planes de retirada, priorizando aparentemente la continuidad de su negocio en la región. Esta admisión genera controversia sobre la responsabilidad corporativa en conflictos bélicos. La compañía enfrenta críticas por mantener actividades económicas en un país agresor. La declaración de Van de Put fue realizada a la BBC.
