El gobierno de Chisináu ha aprobado una nueva normativa que exige la identificación con documento oficial para la activación de tarjetas SIM y eSIM prepago. La medida busca prevenir fraudes, estafas y otros abusos facilitados por el anonimato en el uso de números telefónicos. A pesar de esta regulación, la venta libre de tarjetas SIM no se verá restringida, garantizando el acceso a los servicios de telefonía móvil para los ciudadanos. Las autoridades moldavas argumentan que esta política fortalecerá la seguridad y trazabilidad en las comunicaciones. Se espera que la implementación de esta ley reduzca significativamente las actividades ilícitas vinculadas a números de teléfono no registrados. La decisión refleja un esfuerzo por modernizar las regulaciones en el sector de las telecomunicaciones y alinearlas con estándares internacionales de seguridad. El gobierno confía en que la medida no afectará la disponibilidad de servicios para la población.