El Primer Ministro indio, Narendra Modi, ha anunciado que no se tomarán medidas punitivas contra estudiantes que lo insultaron durante protestas. Modi argumentó que los errores cometidos por los jóvenes deben corregirse a través de la orientación y el consejo, no a través de acciones legales. Afirmó que castigar a los estudiantes no alteraría la situación actual. Esta decisión sorprendió a muchos, considerando la postura a menudo firme del gobierno en relación con la disidencia. La medida refleja un intento de Modi de proyectar una imagen de magnanimidad y fomentar el diálogo con los jóvenes del país. El Primer Ministro enfatizó la importancia de la corrección y el aprendizaje en lugar del castigo, buscando un enfoque más constructivo ante las críticas. Esta postura contrasta con posibles acciones represivas y sugiere una estrategia para abordar el descontento estudiantil de manera más conciliadora.