El Primer Ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, desde Bruselas, aseguró que Grecia no tomará medidas económicas drásticas con miras a las próximas elecciones. Subrayó que Grecia no es una excepción a las presiones económicas globales, rechazando la idea de actuar como un "pueblo galo" aislado de la realidad. Mitsotakis delineó una "línea roja" con respecto a los fondos destinados a los agricultores y la cohesión, habiendo obtenido el apoyo de 15 aliados en esta postura. Además, hubo una crítica dirigida a Andreas Androulakis, líder del partido PASOK, por sus declaraciones sobre los "documentos azules" (los cuales parecen referirse a estrategias del partido Nueva Democracia). La situación energética sigue siendo crítica, y aunque se descartan medidas inmediatas para influir en las elecciones, se abre la posibilidad de implementar nuevas medidas en el futuro. Esta declaración se produce en un contexto de incertidumbre económica y presión política en Grecia.