El reverendo Jacob Reddekopp, un misionero blanco residente en las faldas del monte Adaklu, ha ignorado las instrucciones oficiales de las autoridades locales. El Ministro Regional de Volta, James Gunu, emitió una directiva exigiendo que todas las personas que habitan en dicha zona desalojen el lugar. A pesar de este mandato gubernamental, Reddekopp se niega a abandonar su residencia. Esta situación representa un desafío directo a la autoridad del Ministro Regional. El conflicto se centra en la permanencia del misionero en un área declarada como zona de evacuación. Hasta el momento, el religioso persiste en su decisión de permanecer en el pie de la montaña.