La tía de las dos hermanas desaparecidas y posteriormente encontradas en Formia, Italia, ha declarado a los medios que albergó a las niñas durante dos semanas a petición de su abuelo y la pareja de su madre. La mujer explica que las niñas parecían estar cómodas en su casa y que no notó la preocupación de nadie por su paradero. A pesar de la creciente atención mediática sobre la desaparición, la tía decidió no denunciar la situación porque creía que las niñas debían estar con su madre, argumentando que las niñas se beneficiarían más de la presencia materna en caso de conflicto entre los padres. La tía relató que las niñas no comentaban las apariciones del padre en televisión y que, aunque unidas, no compartían mucho con ella. Las autoridades continúan investigando las circunstancias de la desaparición y el motivo por el que no se alertó a las autoridades de inmediato. La declaración de la tía arroja luz sobre la perspectiva familiar en este caso mediático.
