Dos ciudadanos bengalíes que permanecían en la zona fronteriza de Kurigram, en el área conocida como "línea cero", han desaparecido diez días después de un presunto intento de expulsión por parte de la Fuerza de Seguridad Fronteriza (BSF) de India. Los individuos se encontraban en la frontera de Roumari cuando, según informes, fueron empujados hacia territorio bangladesí. Su paradero actual es desconocido, generando preocupación entre las autoridades y la comunidad local. No se han proporcionado detalles sobre las circunstancias exactas de la desaparición ni sobre posibles investigaciones en curso. El incidente reaviva las tensiones en la región fronteriza, donde las acusaciones de empujones y expulsiones son frecuentes. Las autoridades bangladesíes no han emitido aún una declaración oficial sobre el caso.