La migración está siendo afectada crecientemente por la desinformación viral y el encuadre político, desde Ceuta hasta Sudáfrica y Southport. Los extranjeros se están convirtiendo en símbolos poderosos para promover agendas políticas más amplias. Este fenómeno se manifiesta como una manipulación de la opinión pública, explotando agravios existentes. La difusión rápida de información falsa a través de redes sociales exacerba las tensiones y dificulta un debate informado sobre las políticas migratorias. Esta dinámica implica que las narrativas sobre la migración a menudo priorizan intereses políticos sobre la realidad de las experiencias de los migrantes. La instrumentalización de la migración, impulsada por la desinformación, presenta un desafío para la gobernanza y la cohesión social a nivel global. La situación requiere un análisis crítico y una respuesta coordinada para contrarrestar la manipulación y promover una comprensión más precisa de la migración.