La esposa del ministro de Defensa Nacional de Polonia, Paulina Kosiniak-Kamysz, ha sido nombrada como una de las "madrinas" de los nuevos cazas F-35. Este nombramiento ha generado una considerable controversia y una ola de comentarios públicos en Polonia. La designación de figuras civiles, en este caso la esposa de un alto funcionario, para un rol simbólico en la entrega de aviones de combate ha suscitado interrogantes sobre el protocolo y la transparencia. Críticos cuestionan la idoneidad de la elección y sugieren posibles conflictos de interés. El Ministerio de Defensa aún no ha emitido una declaración oficial detallada al respecto. La situación ha provocado un intenso debate en redes sociales y medios de comunicación polacos. El rol de "madrina" es tradicionalmente un honor simbólico durante la ceremonia de aceptación de los aviones.