El gobierno húngaro ha anunciado una reasignación de responsabilidades en la gestión de importantes fideicomisos. Bálint Ruff ha sido designado para supervisar tanto la Fundación Batthyány Lajos como la Fundación Mathias Corvinus Collegium. Esta decisión implica un cambio en la administración de estos fondos, que son significativos en el panorama institucional húngaro. No se han detallado públicamente las razones detrás de esta reorganización. La medida se produce en un contexto de creciente escrutinio sobre la gestión de los activos de las fundaciones en el país. Se espera que Ruff asuma sus nuevas funciones de inmediato, aunque los detalles específicos de la transición aún no se han revelado. La asignación de estos fideicomisos a un único responsable podría indicar una estrategia de centralización en la gestión de recursos públicos.