El número de víctimas mortales por el terremoto en Mindanao, Filipinas, ha ascendido a 65, según las últimas actualizaciones de las autoridades. Miles de personas permanecen desplazadas y fuera de los centros de evacuación oficiales, lo que ha impulsado la búsqueda de albergues temporales adicionales. Los esfuerzos de respuesta se están centrando ahora en proporcionar refugio, alimentos y asistencia médica a los afectados. Equipos de rescate continúan evaluando los daños en las zonas más afectadas, buscando posibles supervivientes atrapados bajo los escombros. Las autoridades locales y organizaciones humanitarias están coordinando la distribución de ayuda y la evaluación de las necesidades a largo plazo de las comunidades impactadas. Se temen que el número de víctimas pueda aumentar a medida que se accede a áreas más remotas.