Un nuevo informe global divulgado este miércoles revela que más de 655 millones de personas en todo el mundo carecen de acceso a la electricidad. Adicionalmente, casi dos mil millones de individuos siguen dependiendo de combustibles contaminantes para cocinar. Esta situación expone a estas poblaciones a graves riesgos para la salud, incluyendo enfermedades respiratorias y cardiovasculares. El informe, elaborado en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros socios, advierte sobre una crisis energética y sanitaria de alcance mundial. La falta de electricidad y el uso de combustibles nocivos también profundizan las desigualdades existentes a nivel global. Los autores del estudio enfatizan la necesidad urgente de invertir en energías limpias y soluciones de cocina seguras para proteger la salud pública y promover el desarrollo sostenible. La información fue publicada originalmente por Vanguard News.