El gobierno argentino, liderado por Javier Milei, ha puesto en duda la presentación programada del jefe de Gabinete, Nicolás Posse, ante el Senado. Originalmente, Posse iba a ofrecer un informe sobre su gestión, pero la decisión de suspender su comparecencia se atribuye a la intención de evitar un mayor desgaste político. Esta medida se produce en un contexto de crecientes dudas sobre las políticas del gobierno y la gestión de Posse. El presidente Milei ha mostrado un fuerte apoyo a su jefe de Gabinete, cerrando filas en su defensa. La oposición ha criticado la decisión, argumentando que impide el control parlamentario y la transparencia. La situación genera incertidumbre sobre el futuro de la relación entre el Poder Ejecutivo y el Senado. Se espera que el oficialismo continúe evaluando la conveniencia de la presentación de Posse.
