El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, enfrenta crecientes presiones internas dentro del gobierno argentino. Socios de la coalición gobernante están ejerciendo presión sobre el Ejecutivo, aunque este último continúa respaldando a Adorni. La situación se complica por movimientos estratégicos de figuras como Patricia Bullrich, quien parece estar marcando el paso. Se interpreta la reciente reaparición mediática de Adorni como una señal de apoyo presidencial. La persistencia en mantener a Adorni en su cargo genera interrogantes sobre la dinámica de poder dentro de la administración. El gobierno aún no ha dado señales de ceder ante las presiones internas.