El Parque de la Martesana en Milán continúa sumido en el abandono y la ilegalidad, un año después de que un reportaje televisivo expusiera las apuestas clandestinas con peleas de gallos organizadas por grupos sudamericanos. La situación ha empeorado, con la persistencia de estas apuestas ilegales y el aumento de los asentamientos improvisados. Los residentes denuncian la suciedad generalizada, la venta ambulante ilegal de alimentos y bebidas, e incluso la colocación de dispositivos de vigilancia en los árboles. Exasperados por la inacción de las autoridades, han formado un comité vecinal y han presentado una denuncia formal. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, la situación permanece sin resolver, generando una creciente frustración entre los habitantes de la zona, quienes consideran la situación insostenible.