La emblemática Pasticceria Cova, fundada en Milán en 1817, ha inaugurado oficialmente su primera confitería en territorio húngaro. El establecimiento ha abierto sus puertas en la ciudad de Budapest, trasladando la tradición repostera italiana al corazón de Hungría. Este evento marca un hito en la expansión internacional de la casa de pastelería, reconocida mundialmente por su historia y calidad. La inauguración fue cubierta mediante un despliegue audiovisual que muestra los detalles del nuevo local. Con esta apertura, los residentes y turistas de Budapest podrán acceder a la oferta gastronómica de una de las instituciones más antiguas de Milán. El lanzamiento representa un puente cultural y culinario entre Italia y Hungría.
