Varios conductores de tranvía en Milán han sido suspendidos de empleo y funciones tras descubrirse que compartían imágenes de pasajeras obtenidas de las cámaras de seguridad del vehículo. Las imágenes, difundidas a través de un grupo de WhatsApp, mostraban primeros planos de partes del cuerpo y rostros de las mujeres, acompañadas de comentarios sexistas. La investigación, iniciada tras la denuncia de una pasajera que presenció la conversación en el teléfono de un empleado, se centra en el acceso ilegal a las grabaciones de las cámaras. El Ministerio Público italiano investiga a al menos un conductor por este delito, y se han realizado registros en domicilios de otros cinco trabajadores, confiscando dispositivos electrónicos. Las autoridades investigan la extensión de la red de intercambio de imágenes y la duración del grupo en WhatsApp. El caso ha generado indignación y ha sido ampliamente difundido por activistas feministas y medios de comunicación italianos e internacionales. Se desconoce si las imágenes provienen de un único tranvía o de múltiples vehículos.