Una investigación en Milán reveló que varios conductores de tranvía utilizaban las cámaras de seguridad del vehículo para espiar a pasajeras. La práctica fue descubierta accidentalmente cuando una mujer notó que un conductor estaba observando su teléfono móvil. Se determinó que los conductores compartían fotografías de las mujeres a través de la aplicación de mensajería WhatsApp. Las autoridades italianas han abierto una investigación para determinar la extensión total de la red de espionaje y la identidad de todos los involucrados. El ayuntamiento de Milán ha condenado enérgicamente estas acciones, calificándolas de inaceptables y una grave violación de la privacidad. Se están tomando medidas para reforzar la seguridad de las cámaras y prevenir futuros incidentes. La empresa de transporte público ha prometido una cooperación total con las autoridades en la investigación.