Los datos del primer trimestre de 2026 revelan un aumento en Milán de contratos laborales de corta duración, evidenciando una creciente precariedad. A pesar de una aparente actividad en el mercado laboral, la estabilidad laboral disminuye significativamente. La CGIL ha expresado su preocupación, señalando que el fenómeno podría estar relacionado con efectos de políticas económicas globales, incluso refiriéndose al "efecto Trump." La tendencia sugiere una dificultad creciente para los trabajadores de obtener empleos con condiciones estables y seguras. Este incremento en la contratación temporal impacta negativamente la calidad del empleo y la seguridad económica de los ciudadanos milaneses. Los expertos advierten sobre la necesidad de abordar las causas estructurales de esta precariedad y promover políticas que fomenten la creación de empleos de calidad. La situación presenta un desafío para el futuro del mercado laboral en la ciudad.