Un agente de policía falleció en Milán tras una persecución que alcanzó los 180 kilómetros por hora. El incidente involucró a un vehículo SUV cuyo conductor afirma no haber sido consciente de la presencia del agente. Según el conductor, él no tocó al agente y se encuentra profundamente afectado por lo sucedido. Las autoridades investigan las circunstancias exactas de la muerte del policía, incluyendo si el agente activó las señales luminosas y acústicas de su vehículo de servicio. El abogado del conductor ha declarado que su cliente está en estado de shock. La investigación busca determinar la responsabilidad en este trágico incidente. Se espera que las próximas horas arrojen más luz sobre la secuencia de los hechos.