En Corsico, cerca de Milán, un barista llamado Simone Santulli fue atacado por un grupo de adolescentes en dos ocasiones. Inicialmente, los jóvenes entraron al local, causando disturbios y jugando con una pelota, lo que provocó la intervención de los carabineros. Tras la salida de la policía, el grupo regresó con refuerzos, llevando a cabo un ataque más agresivo contra el dueño del establecimiento. Santulli recibió atención médica en el hospital San Carlo y ha sido dado de alta. Las autoridades investigan las motivaciones detrás de esta violencia juvenil y buscan a los responsables del asalto. El incidente ha generado preocupación en la comunidad local por el aumento de la delincuencia juvenil.

English
Français
Español
हिन्दी
中文