Tres migrantes sudaneses perdieron sus piernas debido a graves congelaciones sufridas al intentar cruzar una montaña de Bosnia hacia la Unión Europea. Los hombres, que buscaban una nueva vida en la UE, sufrieron daños irreversibles en sus extremidades inferiores. Reportes indican que el sistema de salud bosnio no pudo proporcionar la atención necesaria a tiempo para prevenir las amputaciones. El incidente pone de relieve las peligrosas rutas que toman los migrantes en busca de asilo y las dificultades que enfrentan al acceder a servicios médicos adecuados. Organizaciones humanitarias han expresado su preocupación por las condiciones precarias en las que se encuentran los migrantes en Bosnia, especialmente durante los meses de invierno. Este caso específico ha generado un debate sobre la responsabilidad del país en la atención médica de los migrantes irregulares. Las autoridades bosnias no han emitido una declaración oficial al respecto.