Fuertes inundaciones y tormentas han azotado el centro-oeste de Estados Unidos, causando la muerte de al menos cinco personas. El estado de Indiana es uno de los más afectados, con decenas rescatadas de zonas anegadas y cientos obligadas a evacuar sus hogares. Las lluvias torrenciales han provocado el desbordamiento de ríos y arroyos, generando una situación de emergencia. Equipos de rescate se encuentran trabajando arduamente para asistir a los damnificados y garantizar su seguridad. Las autoridades locales han emitido alertas y recomendaciones para la población, instando a la precaución y a evitar áreas de riesgo. Se espera que las condiciones climáticas mejoren en los próximos días, aunque el impacto de las inundaciones ya es considerable.