Las ventas de bebidas alcohólicas de alta graduación han disminuido notablemente en los supermercados durante el período previo a San Juan, según informes recientes. Los establecimientos comerciales atribuyen esta baja a la reducción del poder adquisitivo de los consumidores. La situación refleja una tendencia a la contención de gastos en productos considerados no esenciales. Aunque no se especifican cifras exactas, la disminución es considerada significativa por los minoristas. Expertos sugieren que la inflación y el aumento del costo de vida están influyendo directamente en los hábitos de compra de los hogares. Esta caída en el consumo podría tener implicaciones para la industria y las arcas públicas. Se espera que esta tendencia continúe si la situación económica no mejora.
