En Cheongju, Corea del Sur, los padres de un estudiante de secundaria deberán compensar a una víctima de acoso sexual con 18 millones de wones (aproximadamente 13.800 dólares estadounidenses). El estudiante agresor acosó y agredió sexualmente a una compañera de clase durante varios meses en la escuela y otros lugares relacionados con el colegio. La compensación económica se debe a las lesiones emocionales y psicológicas sufridas por la víctima. El caso ha generado preocupación sobre el acoso escolar y la necesidad de medidas preventivas más estrictas en las escuelas de Corea del Sur. Las autoridades locales están revisando los protocolos de seguridad escolar para evitar incidentes similares en el futuro. Este incidente subraya la importancia de la educación sobre consentimiento y respeto en las escuelas. La justicia determinó que los padres eran responsables de las acciones de su hijo.