Un acuerdo preliminar entre Estados Unidos e Irán sobre el fin del conflicto y la reapertura del Estrecho de Ormuz ha provocado una fuerte caída en los precios del petróleo, impulsada por las expectativas de un aumento en el suministro. No obstante, expertos del sector energético advierten que la restauración completa de la producción y las operaciones de refinación a los niveles pre-bélicos podría demorar semanas, meses o incluso años. La complejidad del proceso radica en los daños sufridos a la infraestructura y la necesidad de restablecer las cadenas de suministro. Aunque el acuerdo ofrece un alivio inmediato en los mercados, la normalización total del flujo petrolero de Oriente Medio no será inmediata. La incertidumbre persiste sobre el cronograma preciso de recuperación, dependiendo de factores como la implementación efectiva del acuerdo y la evaluación de los daños. El impacto a largo plazo en los precios del petróleo dependerá de la velocidad con la que se materialice esta recuperación.
