La creencia popular de que usar un horno microondas puede causar cáncer ha sido desmentida por expertos. Según la información, las microondas emiten radiación no ionizante, lo cual significa que no poseen la energía suficiente para dañar el ADN celular. El uso normal de un horno microondas, por lo tanto, no representa un riesgo de desarrollar cáncer. Esta afirmación se basa en principios científicos establecidos sobre la naturaleza de la radiación no ionizante. El estudio aclara que acercarse al horno mientras funciona o mirarlo directamente no incrementa el riesgo. La preocupación sobre el cáncer y los hornos microondas es, en esencia, un mito sin base científica.