Microsoft planea reducir la escala de sus lanzamientos anuales con la llegada de Windows 11 26H2. Esta nueva versión busca minimizar las interrupciones habituales durante el proceso de actualización del sistema. El objetivo principal es que la transición sea menos intrusiva para el usuario final. De este modo, la actualización podría convertirse en la más "invisible" hasta la fecha. La compañía continúa optimizando la entrega de mejoras para evitar molestias técnicas. Este enfoque refleja un cambio en la estrategia de despliegue de software de la empresa. En definitiva, se prioriza la fluidez y la discreción sobre los grandes cambios estructurales.
