Una operación internacional coordinada ha asestado un duro golpe a actores criminales cibernéticos. Microsoft, en colaboración con el Bundeskriminalamt (BKA) alemán, ha desmantelado cientos de servidores que alojaban software malicioso utilizado a nivel mundial. La acción se centró en interrumpir el funcionamiento de algunos de los programas dañinos más extendidos. Inteligencia artificial fue empleada como herramienta clave en la identificación y neutralización de esta infraestructura criminal. Las autoridades buscan así proteger a usuarios y sistemas informáticos de ataques cibernéticos. Esta operación representa un esfuerzo conjunto para combatir la ciberdelincuencia a escala internacional. Se espera que el desmantelamiento de estos servidores reduzca significativamente la propagación de malware.
