El Taoiseach, Micheál Martin, ha asegurado que el Estado escuchará a los supervivientes de abusos sufridos en la escuela nacional de Dunderrow. Esta decisión surge tras la planificación de un proceso de mediación para abordar las demandas de las víctimas. El anuncio responde a las críticas de Pearse Doherty, representante de Sinn Féin, sobre las barreras actuales para obtener reparaciones. Doherty señaló que muchas mujeres no han podido acceder a compensaciones económicas al no haber iniciado previamente un proceso legal contra el Estado. Ante esta situación, el Gobierno busca establecer un canal de diálogo para resolver los agravios. El objetivo es facilitar que las víctimas obtengan el reconocimiento y la compensación correspondientes. Este movimiento representa un paso hacia la resolución de casos históricos de abuso en instituciones educativas.
