El servicio de contrainteligencia británico MI5 ha advertido a los científicos del Reino Unido sobre la colaboración con un centro de investigación chino, alegando “vínculos muy estrechos” con su ministerio de seguridad. Las autoridades del Reino Unido afirman que China ha estado intentando “aprovecharse en secreto de la experiencia y la investigación” de los científicos. Pekín ha rechazado estas acusaciones, calificándolas de “infundadas”. La advertencia subraya las crecientes preocupaciones sobre la transferencia de tecnología sensible y el posible espionaje por parte de China. Se insta a los científicos a ser cautelosos al compartir información o colaborar con entidades vinculadas a China. Este incidente intensifica las tensiones existentes entre el Reino Unido y China en materia de seguridad nacional. El Ministerio de Seguridad de China niega cualquier intento de obtener información de manera encubierta.