La selección mexicana de fútbol, conocida como el "Tricolor", históricamente encuentra en el Estadio Azteca su principal bastión. Sin embargo, el equipo ha disputado partidos de la Copa Mundial en diversas ciudades del país, buscando replicar el apoyo de su afición a nivel nacional. El desempeño de México en Mundiales cuando juega fuera de la capital ha sido variable, con resultados que reflejan tanto victorias como derrotas. Aunque el Azteca se considera un factor clave en su rendimiento, el equipo busca extender esa sensación de localía a otros estadios. El apoyo incondicional de los aficionados mexicanos, independientemente de la sede, es un elemento constante en su participación mundialista. Analizar el rendimiento fuera de la capital permite evaluar la capacidad del equipo para adaptarse y mantener la competitividad en diferentes escenarios.