Durante el reciente Mundial, un pato llamado Merlín y su familia se convirtieron en una sensación inesperada al visitar a la presidenta de México. Merlín, considerado una mascota no oficial de la selección mexicana de fútbol, captó la atención pública por su peculiar historia y presencia en eventos relacionados con el torneo. La visita a la residencia presidencial fue un momento destacado, generando interés en redes sociales y medios de comunicación. Aunque los detalles de la visita son escasos, se confirma que el pato y sus compañeros fueron recibidos por la mandataria. Este evento inusual ha añadido un toque de curiosidad y simpatía a la cobertura del Mundial. La historia de Merlín demuestra cómo un animal puede convertirse en un símbolo de alegría y conexión durante un evento deportivo de gran magnitud.
