La inflación general en México experimentó una desaceleración mayor a la esperada durante la primera quincena de junio. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se situó en un 3,55% a tasa anual, marcando el nivel más bajo desde la segunda mitad de octubre de 2021. Este descenso sugiere una moderación en las presiones inflacionarias que han afectado la economía mexicana. Analistas atribuyen esta tendencia a factores como la apreciación del peso frente al dólar y la disminución de ciertos precios de alimentos. El Banco de México ha estado implementando una política monetaria restrictiva para controlar la inflación. Se espera que esta tendencia continúe en las próximas semanas, aunque la volatilidad global podría influir en los resultados. La desaceleración de la inflación podría permitir al banco central considerar ajustes en su política monetaria en el futuro.