El equipo nacional de fútbol de México, próximo rival de Corea del Sur en la fase de grupos del Mundial de Norteamérica 2026, ha optado por entrenar en un campo con césped similar al del estadio Akron de Guadalajara, donde se enfrentará a los coreanos. Esta decisión parece reflejar una estrategia de adaptación anticipada a las condiciones del terreno de juego. La selección mexicana busca familiarizarse con el tipo de pasto y las características del campo para optimizar su rendimiento en el partido. La medida ha sido interpretada por algunos como una posible referencia a las prácticas de la selección surcoreana. El encuentro entre México y Corea del Sur será crucial en la fase de grupos del torneo. La preparación meticulosa de ambos equipos subraya la importancia estratégica de cada detalle en la competencia mundialista.