México inició su participación en el torneo con una victoria contundente por 2-0 sobre Sudáfrica. El partido, disputado con un claro dominio mexicano, comenzó con una exhibición de habilidad y entusiasmo por parte del equipo anfitrión. La selección sudafricana se mostró vulnerable y careció de respuestas ante el ataque mexicano. La afición mexicana celebró con entusiasmo, coreando "olés" y realizando la tradicional "ola" en el estadio. El ambiente festivo culminó con el canto del "Cielito Lindo" al final del encuentro, simbolizando el triunfo y el orgullo nacional. La victoria representa un buen comienzo para México en su camino dentro de la competición.