La selección mexicana de fútbol ha devuelto relojes Rolex de lujo valuados en 4.2 millones de ringgit (un millón de dólares) antes de su partido contra Inglaterra en la Copa del Mundo. La decisión se tomó por temor a que la aceptación de estos regalos pudiera violar las reglas de apuestas del torneo. Los jugadores y la federación mexicana actuaron con precaución para evitar cualquier acusación de integridad deportiva. La medida busca asegurar un juego limpio y evitar posibles sanciones por infracción de las normas de la competencia. El valor total de los relojes asciende a una suma considerable, pero la selección priorizó la ética y el cumplimiento de las regulaciones. Este gesto demuestra un compromiso con la transparencia y la integridad en el deporte. El equipo se prepara ahora para su crucial encuentro contra Inglaterra sin distracciones.