México inició su participación en la Copa Mundial Femenina con un triunfo contundente 2-0 sobre Sudáfrica en el partido inaugural. El encuentro se vio marcado por la disciplina, con tres tarjetas rojas mostradas durante el desarrollo del juego, dos de ellas para jugadoras sudafricanas. A pesar de jugar gran parte del partido con desventaja numérica, Sudáfrica resistió el ataque mexicano durante los primeros compases. México aprovechó la superioridad numérica para asegurar la victoria y obtener tres puntos importantes en su grupo. Este resultado representa un comienzo prometedor para el equipo mexicano en el torneo. El partido se disputó en un ambiente de gran entusiasmo, marcando el inicio de la competición mundialista.