México venció a Sudáfrica 2-0 en el partido inaugural de la Copa Mundial Femenina, un encuentro marcado por la disciplina. El partido, disputado ante una multitud de 80,824 espectadores, finalizó con tres tarjetas rojas, afectando significativamente el desarrollo del juego. El entrenador de Sudáfrica, Hugo Broos, había anticipado un ambiente hostil para sus jugadoras. Aunque el equipo sudafricano se preparó para la presión del público, no pudo evitar la derrota. La victoria representa un comienzo prometedor para México en el torneo. El encuentro se desarrolló en un estadio imponente y con lleno total.